No es solo un problema de móviles. La carrera por construir centros de datos de inteligencia artificial está tensando el mercado de memoria y puede terminar encareciendo buena parte de la tecnología que compras: smartphones, tablets, portátiles, PCs de sobremesa, SSD, consolas, routers y otros equipos de consumo.
La razón es menos visible que una nueva GPU, pero igual de importante: los fabricantes de chips de memoria están destinando más capacidad a productos de alto margen para IA, como HBM y DDR5 de gran capacidad. Eso deja menos disponibilidad de DRAM y NAND convencionales, las piezas que hacen posible la RAM y el almacenamiento de casi todos nuestros dispositivos.
Qué está pasando con la memoria
IDC describe una escasez global de memoria impulsada por la expansión de infraestructura de IA. Los centros de datos necesitan grandes cantidades de memoria por servidor y los fabricantes priorizan soluciones de alto valor para ese mercado. La consecuencia es una oferta más ajustada de componentes que usan los productos de consumo.
La memoria no es una pieza marginal. La DRAM sostiene la multitarea y la ejecución de aplicaciones; la NAND llega a los SSD y al almacenamiento interno de móviles, tablets, consolas y otros dispositivos. Cuando ambas suben de precio o faltan, el fabricante tiene pocas salidas: subir el precio final, absorber menos margen, mantener la configuración de memoria en vez de mejorarla o recortar especificaciones.
No solo móviles: qué equipos se ven afectados
El impacto confirmado es especialmente claro en smartphones y PCs, pero la cadena de suministro afecta a una familia mucho más amplia de productos. El grado de presión dependerá de cada marca, sus contratos de compra y el volumen de memoria que necesite cada modelo.
- Móviles: la memoria puede representar una parte relevante del coste de un modelo de gama media. Si el componente se encarece, es más probable ver precios mayores, menos capacidad por el mismo precio o menos rebajas tras el lanzamiento.
- Tablets: usan RAM y almacenamiento NAND igual que un móvil. CNBC recoge que Apple ya ha trasladado presión de costes a MacBook e iPad en Estados Unidos y en España lo hemos notado con fuertes subidas de precio.
- Portátiles y PCs: RAM y SSD son fundamentales. IDC advierte de que los fabricantes de PC esperan subidas y renegociaciones de contratos durante 2026.
- PCs con IA: son especialmente sensibles porque necesitan 16 GB de RAM como mínimo en muchos casos y 32 GB o más para cargas locales. Justo cuando la IA demanda más memoria, esa memoria es más cara.
- Consolas, mini-PC, routers y dispositivos conectados: no todos sufrirán la misma subida ni al mismo tiempo, pero dependen de DRAM, NAND o ambas. La presión de componentes puede llegar por precio, disponibilidad o configuraciones más conservadoras.
- SSD y ampliaciones: incluso si no cambias de equipo, ampliar almacenamiento o montar un PC puede dejar de ser tan barato como en ciclos anteriores.
Por qué la IA en centros de datos termina afectando a tu casa
La paradoja es sencilla: la IA se vende como una mejora para móviles y ordenadores, pero también está encareciendo un ingrediente necesario para fabricarlos. Modelos cada vez mayores y servidores equipados con aceleradores requieren cantidades enormes de memoria. Los fabricantes de chips tienen capacidad industrial limitada y priorizan los pedidos con más margen.
IDC explica la dinámica con una idea útil: una oblea que acaba en memoria HBM para una GPU de IA no puede usarse a la vez para la memoria LPDDR de un móvil de gama media ni para el NAND de un portátil. No todo se fabrica exactamente igual, pero la inversión, el espacio de fábrica y la atención de los proveedores se mueven hacia donde existe más demanda y rentabilidad.
Qué dicen las previsiones, y por qué no deben leerse como una tarifa fija
IDC mantiene que la situación evoluciona y plantea escenarios de riesgo, no un precio final garantizado para cada producto. En su escenario moderado, estima que los precios medios de los smartphones podrían subir entre un 3% y un 5% en 2026, y los del PC entre un 4% y un 6%; en un escenario pesimista, el rango podría ser de un 6% a un 8% para ambos mercados.
Otras estimaciones recogidas por CNBC son más duras: Gartner proyecta un aumento medio del 17% en PCs y del 13% en smartphones frente a 2025. Estas cifras no significan que tu próximo móvil vaya a subir exactamente ese porcentaje. Sirven para entender que la presión es real, desigual entre marcas y configuraciones, y puede durar más de una campaña de lanzamiento.
Quién puede sufrir más
Las marcas grandes suelen tener contratos de suministro a largo plazo, compras masivas y capacidad financiera para asegurar inventario. IDC considera que Apple y Samsung están mejor cubiertas que fabricantes con márgenes reducidos. Eso no implica que no puedan subir precios; significa que tienen más margen para decidir cuánto absorben y cuánto trasladan al comprador.
Los modelos económicos y las marcas pequeñas son los más expuestos. En productos de bajo precio, unos pocos euros adicionales en memoria pueden alterar toda la rentabilidad. Por eso uno de los primeros efectos puede ser menos RAM, menos almacenamiento o un precio ligeramente mayor en la gama de entrada y media.
¿Conviene comprar ahora o esperar?
No hay una respuesta universal. Comprar con miedo no es una buena estrategia, pero tampoco lo es esperar sin motivo si el equipo que necesitas ya cumple tus requisitos y tiene un buen precio. La decisión debe depender de necesidad, configuración y ciclo de renovación.
- Compra ahora si tu dispositivo falla, necesitas trabajar o estudiar con él, o encuentras un modelo realmente ajustado a tus necesidades con una oferta verificable.
- Espera si tu equipo funciona bien y quieres comparar los lanzamientos de otoño, especialmente en móviles premium, tablets y PCs con IA.
- No recortes memoria por ahorrar poco: en un móvil, 256 GB frente a 128 GB o más RAM puede alargar mucho la vida útil; en PC, prioriza 16 GB como base y 32 GB si trabajas con creación, máquinas virtuales o IA local.
- Compara el coste total: garantía, financiación, accesorios, ampliación de SSD y soporte pesan más que una diferencia mínima de precio.
Qué revisar antes de renovar móvil, tablet o PC
- RAM y almacenamiento reales, no solo el nombre del procesador.
- Si el modelo permite ampliar SSD o memoria y cuánto cuesta hacerlo.
- Política de actualizaciones y reparabilidad.
- Precio del mismo modelo con más capacidad frente a comprar una ampliación después.
- Disponibilidad real: una oferta sin stock no es una oportunidad.
- Uso previsto durante los próximos tres o cuatro años, especialmente si quieres funciones de IA local.
Oportunidad para comprar mejor, no para comprar con pánico
La escasez de memoria puede alterar los precios, pero no convierte toda oferta en una urgencia. La mejor defensa es comprar con una configuración adecuada para tu uso, sin pagar por especificaciones que no vas a aprovechar y sin quedarte corto en RAM o almacenamiento por una diferencia pequeña que lamentarás al año siguiente.
Si estás valorando un móvil, una tablet, un portátil o un PC de sobremesa, allado.es puede ayudarte a comparar configuraciones, disponibilidad y opciones de renovación para elegir un equipo que siga teniendo sentido cuando cambie el mercado de memoria.

